Reflexión sobre el miedo en la pandemia.

 

La pandemia de COVID-19 ha impactado en todos los ámbitos de nuestras vidas, sin embargo, el impacto a largo plazo que esta tendrá sobre la salud mental, todavía no ha sido calculado.


Foto extraída de FreePik.Es

A partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio implementado a mediados de marzo del 2020, se comenzaron a repetir en casi todos los círculos sociales, palabras relacionadas a distintas emociones, que podemos apreciarlas en oraciones tales como: “tengo miedo, no sé cómo lidiar con la incertidumbre, me siento triste y desesperanzado, me siento paralizado, me siento bloqueada, me dan ganas de llorar de la nada, no he podido dormir bien”, entre otros axiomas. Si a todas estas emociones le sumamos el miedo a enfermarnos, el  exceso de información, los rumores y la información errónea, pueden generar aún más presión al individuo, haciéndolo sentir que no tiene el control absoluto y en consecuencia se producen dudas que no tienen respuestas inmediatas. 

Ante este espectro tan común la recomendación es mantener la calma y seguir las indicaciones sanitarias, en caso de sentir una pérdida rumbo, buscar con quien hablar ya que es necesario contar nuestras emociones para poder comprender mejor nuestros sentimientos.

Luego debemos tener presente que somos lo que pensamos, nuestros pensamientos influyen en la construcción y valoración de nuestra realidad, si nos dejamos gobernar por el miedo terminaremos enfermándonos. Otra manera sana de lidiar con el stress es hacer deporte, preservar nuestra salud física ayuda a estabilizar nuestra salud mental, también debemos recordar que es necesario dormir bien, al igual que tener una buena alimentación e hidratación.

Otra acción a considerar es la de evitar sobreexponernos a las noticias que circulan, no solo por los medios convencionales de comunicación, sino también por las redes sociales o grupos de amigos, es por ello que sería pertinente realizar un calendario de tareas en donde establezcamos prioridades y así podremos mantener nuestra cabeza ocupada, “Si tienes que limpiar el placard, hazlo, y si no tiene una actividad domestica pendiente, pues lee un libro, mira una serie, pero haz algo”.

Es importante cultivar el auto-cuidado, no estemos todo el día en pijama, tratemos de realizar nuestra rutina básica aunque nos quedemos en casa, tómate un break de vez en cuando, escucha la música que más te gusta, recuerda momentos agradables,  no olvides sus metas y proyectos, trata de reactivar las ideas o estrategias que has puesto en pausa y sobre todo no olvidemos que EL MIEDO ES UNO DE LOS ENEMIGOS DE NUESTRO BIENESTAR Y FELICIDAD, debido a que al formar parte de nuestro sistema de alarma y protección, nos altera el carácter y nos lleva a actuar impulsivamente. Enfrentar nuestros miedos nos ayudara a superarlos.

Por otro lado, debemos tomar en cuenta que no es momento para demandar al otro atención en tiempo y forma, así que dejemos de auto-exigirnos, y practiquemos la empatía y autocompasión, porque todos estamos luchando con nuestros propios miedos e incertidumbres, hagamos una pausa para entender que no estamos solos en esto.

Gracias por leerme.



María De Los Ángeles Britto Quile-Psiquiatra.



Comentarios

  1. Excelente reflexión, ahora a poner en práctica que el miedo no se lleve nuestra felicidad!! 🤭👌💕

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  2. Respuestas
    1. Doctora será de mucha ayuda, incluso poder compartir sus buenas apreciaciones.

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  3. Muy buen artículo, sobre todo es algo que debemos saber y aplicar en nuestras vidas.

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  4. Que bueno sería poder compartir este tipo de artículos en muchos más medios,seria de gran ayuda
    Grácias...

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  5. Excelente comentario.desde mi experiencia tuve un año sin sentir nada cercano al miedo. Mi tranquilidad interior era muy buena; pero hace dos o tres meses me invadió ese enemigo: el miedo. Aparecieron todos los síntomas que se exponen en el artículo, x lo tanto, es como que me di cuenta, que tengo que reconstruirme; a pesar de realizar actividades que se nombran , me di cuenta que no eran suficientes. Empezar a reunir los desechos que quedaron de mi y rearmar otra negra Malvi.

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