Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie

 Una novela sobre migración, raza y amor.

Cuantos afro-latinoamericanos descubrirnos que somos negros al escapar  del confort negacionista arraigado culturalmente en nuestros países. La migración no solo cambia nuestro ambiente, obligándonos a adaptarnos, impulsándonos a cuestionar no solo lo que somos, sino porque somos como somos, y estas cuestiones son establecidas en la novela AMERICANH, de la escritora Nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie.

 En esta novela la autora nos sumerge en la visión que posee un africano sobre los negros afrodescendientes en américa, debido a que el conflicto sobre la raza no es un tema en áfrica, pero en américa sí. Este conflicto americano es incorporado en la vida de Ifemelu, (la protagonista de esta historia) a partir de la migración hacia los Estados Unidos y esto Chimamanda lo destaca muy bien, de la siguiente manera:  “Yo vengo de un país donde la raza no era motivo de conflicto; no pensaba en mí como negra, y me convertí en negra precisamente cuando llegué a Estados Unidos”. 

Este planteamiento nos invita a reflexionar sobre como la transculturación afecta los procesos identitarios de los migrantes, y como los migrantes no solo quedan expuesto a los problemas que la migración acarrea, sino que también estos  absorben los conflictos circundantes del ambiente en el que se encuentran.

El título de la obra nos acerca de manera jocosa a una realidad muy común, puesto que más de alguna vez habremos escuchado acerca de alguna persona que se fue de vacaciones al exterior y regreso comportándose de manera diferente, llegando incluso a  no reconocer los ambientes, o fingiendo un acento diferente, a través de este tipo de comportamiento, la persona en cuestión busca señalar que ha "podido viajar", es una forma de marcar "estatus"  a su manera, más allá de como este modo pueda ser percibido, y justamente a eso hace referencia el nombre de la novela.

La historia se centra en la vida de Ifemelu, una joven igbos (etnia nigeriana) de clase media y su primer amor Obizne, hijo de una viuda y profesora universitaria. A partir de la descripción la autora nos sumerge en la sociedad nigeriana, y para ello recurre a la retrospectiva y a la vida actual de los personajes. A través de la narración sobre la adolescencia de Ifemelu, vamos conociendo como es el regímen escolar nigeriano, como nos marca el primer amor, y como se teje los lasos de amistad entre los pares. En esta etapa de formación crucial de nuestra protagonista iremos reconociendo patrones que nos ayudan a identificarnos con las situaciones con las que conviven los protagonistas, aunque la acción y el contexto son desarrollados en África, muchos latinoamericanos conocemos muy bien, como se siente que se vaya la luz, o que falte el agua, entre otros problemas predominantes en economías subdesarrolladas. 

A través de la vida familiar de Ifemelu, la autora nos muestra como la religión cambia la conducta de las personas, volviéndolas irreconocible, y como puede llegar a afectar la autoestima de un hombre en este caso su padre al quedarse sin empleo, además de presentarnos a la tía Uju, una mujer muy inteligente y perspicaz que a partir de mucho esfuerzo y gracias al acompañamiento financiero de su hermano logro ser médico. Sin embargo, la independencia económica y los logros académicos no la liberarón de las presiones sociales establecidas en Lagos, en donde al parecer, se necesita un padrino, que te abra puertas para poder ocupar el lugar que tus estudios te deberían asegurar. 

La tía Uju es un personaje interesante, no solo por el señalamiento del párrafo anterior, sino porque a través de ella podemos analizar como una relación que empieza en la clandestinidad e influenciada por el interes, puede terminar en un amor enfermizo, que reduce, y que devora hasta la mujer más "hábil".  La tia Uju se vuelve amante de un general poco agraciado físicamente que según esta tiene unos dientes de "Drácula", poseía algo que atraería a cualquier mujer, puesto que su posición en el gobierno militar lo dotaba de poder, de ese poder que abre puertas, que otorga nombramiento, que te paga una casa en la mejor zona y que ayuda a comprar hasta la caja de dientes de la abuela, pero que cuando se acaba el amor, el vampiro se lleva todo, porque este siempre puso todo a su nombre, en pocas palabras es feo, pero no estúpido. 

El general era un hombre sin educación, y por eso Ifemelu, siempre lo consideró poca cosa para su tía, a ella no le gustaba en la mujer que se había convertido su tía a partir de su relación con el general, porque a pesar de ser una adolescente, Ifemelu empezó a notar como la llama de su querida tía fue convirtiéndose en una tenue luz plena de dependencia económica y emocional, de esa que puede llegar a secuestrar y quebrar cualquier voluntad. A pesar, de la complejidad e inestabilidad de la relación, la tía Uju, decide tener un hijo con el general, pero como toda clase media alta de países tercer mundistas, decide tenerlo en "un país mejor que él suyo", en este caso en ESTADOS UNIDOS. 

Antes de que Dike cumpliera un año, el general muere de manera inesperada, y la tía Uju y él, son asediados por la esposa y los familiares del general, lo que la obliga a dejar Nigeria, teniendo que empezar de cero en un país al que solo conocía en calidad de turista. Al vivir allí, le toco enfrentar el duelo en  total soledad, tener más de dos trabajos, estudiar para convalidad su titulo, mientras educaba y cuidaba su hijo, por ende, hacia malabares con lo poco que ganaba, al mismo tiempo que fingía que todo esta bárbaro para no preocupar a su familia.

Al terminar la secundaria Ifemelu decide iniciar la universidad junto a Obinze en Nsukka. En ese momento Nigeria seguía gobernada por la dictadura militar y mucha gente quería salir del país, todo era caótico, había escasez de combustible, de agua, y de electricidad, incluso las clases universitarias quedaron suspendidas por las huelgas de maestros. 

Obinze y Ifemelu, siempre soñaron con ir a Estado Unidos, ese amor por el país de las barras y las estrellas, se lo inculcó Obinze a Ifemelu, pues este en secundaria, siempre le hablaba de los escritores Estado Unidenses, y de como todo en ese país era mejor. A través de la literatura Obinze compró el famoso "sueño américano", que era muy distinto al que predominaba en la mayoría de sus amigos puesto que estos soñaban y valoraban más a la corona británica. Este tipo de apreciación cultural, organización o economía importada del exterior siempre generan conflictos porque le otorga el poder de la valoración del "éxito" a un factor externo, a la noción de lo que puede ser, a lo que te contaron que es, y no a lo que en de verdad es, y eso casi siempre termina en desilusión, como le paso a Obinze a quien le fue negado el visado debido al aumento de los requisitos y medidas de seguridad establecidas después del 11 de septiembre, es por ello, que él le recomienda a Ifemelu que busque una visa para que vaya a estudiar a los Estados Unidos, mientras él se quedaba en Nsukka con su mamá.

Retomando la reflexión sobre la construcción del afuera, como ese lugar donde todo es posible, podemos agregar que los únicos  que se benefician de esta idealización son los políticos corruptos e ineficientes que dirigen por desgracia nuestros países, porque  no solo se roban un PBI, sino que también te exilian del sueño de tener un mejor país.

Ifemelu consigue una beca para estudiar en la Universidad de Princenton, New Yersey, una vez allí, pasa unos meses con su adora tía Uju, quien ya no era la misma, ni siquiera vestía o se arreglaba como antes. La convivencia con su tía se volvió un poco tensa. La tía Uju en su afán de instruir a Ifemelu la abrumaba con indicaciones sobre cómo era la vida en Estados Unidos, y de cómo se manejaban las cosas.

Ifemelu tenia visa de estudiante por ende no estaba habilitada para trabajar, por lo que la tía Uju le pidió prestado a una amiga suya que regresaba a Nigeria su numero de seguro social, para que Ifemelu pudiera trabajar.  Ifemelu, estudiaba y trabaja al mismo tiempo, y con lo poco que ganaba, vivía y ayudaba a sus padres en Nigeria. Después de obtener su titulo en comunicaciones y de haber trabajado en una revista, esta decide abrir un Blog, en donde empieza a narrarle al mundo, como una Negra No Estadounidense ve como se desarrollan las relaciones de poder en Estados Unidos. 

En su Blog, Ifemelu critica la discriminación pero también pone la lupa en el colorismo, incluso llega a destacar como en Latinoamérica cobija bajo la idea de que "todos somos mestizos" la negación de la negritud, de igual forma que habla sobre el afro y sus cuidados. Para Ifemelu el afro se termina convirtiendo a lo largo de la narración en una herramienta política, en un símbolo de belleza e identidad.

Mientras Ifemelu vivía esta revolución interior, Obinze logra migrar a Inglaterra, viviendo allí aprende que migrar no era como le contaban sus amigos privilegiados del secundario, que tenían pasaporte Ingles y casa de verano, a él le tocó conocer la otra cara de la moneda, esa que dice "ilegal" en vez de irregular, y que te termina empujando al trabajo precarizado, que te hace vivir con miedo, por lo que terminas pidiendo ayuda a personas inadecuadas, para no decir estafadoras, y que te pueden hacer vivir la experiencia más estigmatízante de la vida como lo es la deportación.

A partir del retorno de Ifemelu a Nigeria, la autora nos presenta una Nigeria en evolución, llena de contradicciones y colores, muy lejos del cliché colonialista que dibuja a los africanos como individuos que viven en tapa rabo, asechando leones. Chimananda nos introduce con el regreso de Ifemelu al tópico de la readaptación, de lo que significa volver a tu país, después de haber vivido muchos años en el exterior, enfocándose en la percepción de una Ifemelu americanizada, que se siente extranjera en su propia tierra y cuyo único consuelo era el de sensación de que tenía la posibilidad y los recurso de irse cuando quiera, es decir tener el pasaporte norteamericano era su alivio, porque en su inconsciente estaba la idea de que no todos los nigerianos tenían la opción de irse. A Ifemelu, le costo un poco adaptarse a Lagos nuevamente, pero con el paso del tiempo fue redescubriendo su país, estableciendo un vinculo diferente con sus raíces, y desde ese momento se sintió por fin en casa. 

En AMERICNAH los personajes son imperfectos dotando a la historia de realidad, generando en el lector una inmediata empatía, por ejemplo: Ifemelu es inmadura, intuitiva, orgullosa, contestaria, inteligente, fuerte, pero al mismo tiempo  frágil e insegura, sin embargo, ella va aprendiendo de sus equivocaciones, se hunde, sufre, pero avanza, crece y se fortalece al mismo tiempo.  Mientras que en Obinze encontramos a un hombre optimista, educado, leal, noble y excelente lector, pero  que cuya  bondad e inocencia sucumbe ante la ferocidad de un mundo dominado por lobos, y es gracias a estás características que la autora nos muestra como es la realidad que atraviesan algunas personas en pleno siglo XXI.

Sin lugar a dudas, AMERICANAH es una novela fácil de leer con una narrativa atrapante en donde se expone de manera descriptiva como la migración afecta y cambia a las personas.


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